Posteado por: jarmandolopez | noviembre 20, 2010

Libertad y Determinismo en la C.R.P.:

Como es sabido, el triunfo de la filosofía mecánica de la naturaleza en el siglo XVII
permitió una explicación correcta y predictiva de los movimientos fundada tan solo en
dos clases de principios o causas —a saber: los cuerpos, entendidos primero como
extensión y luego también como dotados de impenetrabilidad e inercia— y causas
eficientes. Esta nueva ciencia de la naturaleza sustituyó a la física aristotélicoescolástica
y a otras explicaciones de los fenómenos como la química de Paracelso.
Los filósofos mecanicistas abogaron por un saber que sustituya las formas
substanciales y las cualidades ocultas por conceptos de entidades observables
empíricamente y cuantificables, pero fue Descartes el primero que fundamentó
filosóficamente la física mecanicista de la extensión y el movimiento y la integró al resto
de la filosofía, en una gran unidad. Desde ahora, despojadas de principios internos de
cambio y reducidas a configuraciones de materia, en sí misma inerte, las substancias
de la naturaleza, entre ellas los vivientes y los hombres —al menos respecto de sus
cuerpos— pasaron a ser consideradas como parte de un orden natural determinado
con necesidad por encadenamientos de causas y efectos en el tiempo y de acuerdo
con la causalidad eficiente.
Esta nueva manera de pensar a la naturaleza acarreó obvias implicaciones para la
filosofía moral, pues la libertad humana debía ser conciliada con el determinismo en la
naturaleza. En Kant se encuentra un intento importante de llevar a cabo esta
conciliación. La filosofía moral kantiana requiere que la libertad humana sea verdadera,
pero el determinismo de la naturaleza parece destruir la libertad y hacer imposible la
moralidad. Ahora bien, de acuerdo con la C.R.P., la libertad en sentido práctico
presupone a la libertad en sentido trascendental o cosmológico. La oposición dialéctica
entre libertad en sentido trascendental y determinismo natural es el tema de la tercera
antinomia de la razón pura, abordada por Kant en el capítulo sobre la Antinomia de la
Razón Pura de la C.R.P. Una solución de esta antinomia favorable a la posibilidad de la
libertad en sentido cosmológico constituye, pues, el pórtico de la filosofía moral.
En esta ponencia nos proponemos examinar la solución al problema de la libertad
ofrecida por Kant. Nuestro objetivo será poner de relieve la conexión de dicha solución
con el problema antinómico de la razón pura cuando ésta sale del ámbito de la
experiencia. Este objetivo se cumplirá mostrando, en primer lugar, como el idealismo
trascendental es condición de una respuesta satisfactoria a esta dificultad, porque hace
posible concebir la causalidad por libertad fuera del mundo sensible, por lo tanto fuera
de la sucesión de causas y efectos en el tiempo exigida por el entendimiento respecto
de la experiencia, y examinando, en segundo lugar, la concepción de la causalidad por
libertad que permite al filósofo de Königsberg conciliar naturaleza y libertad.


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