Posteado por: jarmandolopez | mayo 21, 2011

DECLAMACIÓN Y COMPOSICIÓN POÉTICA

DECÁLOGO

$ 1.- Enfatiza la medida del verso.

$ 2.- Marca claramente la rima

$ 3.- Haz notar la cadencia final de cada verso.-

$ 4.- Pasa por alto el punto o punto y coma, que ocurren dentro del verso, para no perder la medida.

$ 5.- Lee un diptongo como una sílaba, o bien desdóblalo en dos, según lo exija la medida.

$ 6.- Cuando una palabra termina en vocal y la siguiente empieza por vocal, léelas como una sola sílaba, o bien como dos, según lo exija la medida.

$ 7.- Si compones poesía, no olvides que cuando un verso termina en palabra aguda, la sílaba final de ésta vale por dos.

$ 8.- Si compones poesía, no olvides que cuando un verso termina en palabra esdrújula, ese verso debe tener una sílaba más.

$ 9.- Si lees poesía moderna, ésta con frecuencia prescinde de la rima. Pero debes respetar la medida y la cadencia final.

$ 10.- La poesía es una forma de música, o de canto. Y su belleza está en la entonación, el compás, la medida y la cadencia.

A.- LA VERSIFICACIÓN
1.- UNIDAD GLOBAL DE UNA COMPOSICIÓN POÉTICA
Hay multitud de formas o modelos de composición poética, según el número de sílabas de los versos y la rima de los mismos. Pero toda la composición debe seguir el mismo patrón. Significa que:
todas las estrofas deben seguir la misma estructura de la primera:
 Si la primera tiene cuatro versos, todas han de tener cuatro versos.
 Si en la primera riman el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero, todas han de seguir esa combinación.
 Si la primera estrofa tiene cinco versos: El primero, tercero y cuarto de siete sílabas, y el segundo y quinto de 11, todas las demás han de seguir el mismo patrón (Ver en el número siguiente, la estrofa de Fray Luis de León: Del Monte en la ladera…).
2.- LA MEDIDA
La poesía clásica tiene una MEDIDA, expresada por el número de sílabas que tiene cada verso. A veces, se entremezcla un canon de versos, con menor o mayor número de sílabas que el resto. Si por lectura incorrecta se añade una sílaba más o menos de las debidas, se rompe la armonía de la poesía.

Del monte en la ladera
por mi mano plantado tengo un huerto,
que, con la primavera,
de bella flor cubierto,
ya muestra en esperanza fruto cierto.
Fray Luis de León.

3.- RIMA
Se llama RIMA a la igualdad de sonidos finales de dos o más versos, a partir de la última vocal acentuada. Por ejemplo “estaba” rima con “amaba”; “Lección” rima con “nación”. La rima debe marcarse suavemente en la declamación poética.

Un soneto, por ejemplo, se estructura en dos grupos de cuatros versos, en los que el primero rima con el cuarto y el segundo con el tercero; y dos grupos de tres, en los que el primero rima con el tercero. Así el soneto de Lope de Vega:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mio,
que a mis puertas, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí; que extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el alma me decía:
alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!

¡Y cuántas, Hermosura Soberana:
Mañana le abriremos, respondía,
para lo mismo responder mañana!

4.- CADENCIA FINAL
La lectura de cada verso no debe interrumpirse, aunque hay en medio algún punto o punto y coma; sólamente se respira y se hace una ligera pausa en la cadencia final de cada verso.

Y esa paz es la rosa
de los vientos. Velero
inquieto marinero,
ya mi timón preparo
-tú el mar y el cielo claro-
hacia el alba que espero.

5.- PUNTOS O PUNTOS Y COMAS INTERMEDIOS
Los puntos o puntos y comas intermedios que aparecen en un verso, deben insinuarse ligeramente, pero no interrumpir la declamación para no romper la medida.
Tiembla el frío de los astros
y el silencio de los montes,
duerme sin fin. (Sólo el agua
de mi corazón se oye).

Por haberte perdido; por haberte encontrado.
Porque es como un desierto nevado mi oración;
porque es como la hiedra sobre un árbol cortado
el recuerdo que brota cargado de ilusión.

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras
pues no te abrí!; ¡Qué extraño desvarío,
pues de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
Lope de Vega

¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; poco después, humo!
¡Y destino, ambiciones, y presumo

apenas punto al cerco que me cierra!
Ya no es ayer; mañana no hay llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.
Quevedo

6.- UNIDAD O DESDOBAMIENTO DE UN DIPTONGO
Los diptongos se desdoblan cuando así lo exija la versificación. Los versos de una poesía tienen un determinado número de sílabas, que es necesario respetar.

Y cuando llegue el día del último vi-aje,
y esté al partir la nave, que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
(Antonio Machado).

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ru-ido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido.
Fr. Luis de León, osa.

El aire el huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ru-ido
que del oro y del cetro pone olvido.
Fr. Luis de León, osa.

7.- UNIÓN O SEPARACIÓN DE SÍLABA FINAL DE UNA PALABRA Y SÍLABA INICIAL DE LA SIGUIENTE.

Cuando, dentro de un verso, una palabra termina en vocal y la siguiente empieza por vocal, ambas sílabas se unen o se separan según lo exija la medida:

El aire- el huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ru-ido
que del oro y del cetro pone olvido.
Fr. Luis de León, osa.

Por descubrirte mejor
cuando balabas perdida,
dejé-en un árbol la vida
donde me subió el amor.

8.- SI COMPONES POESÍA, NO OLVIDES QUE CUANDO UN VERSO TERMINA EN PALABRA AGUDA, LA SÍLABA FINAL DE ÉSTA VALE POR DOS.
Quiere decir que en una poesía cuyos versos tienen ocho sílabas, el verso que termine en palabra aguda tendrá siete.

Caído se le ha un clavel
hoy a la Aurora del seno:
¡Qué glorioso que está el heno
porque ha caído sobre él!
Luis de Góngora
9.- SI COMPONES POESÍA, NO OLVIDES QUE CUANDO UN VERSO TERMINA EN PALABRA ESDRÚJULA, ESE VERSO DEBE TENER UNA SÍLABA MÁS.

La campiña se ha quedado
fría y sola con sus árboles;
por las perdidas veredas
hoy no volverá ya nadie.
Juán Ramón Jiménez

10.- SI LEES POESÍA MODERNA, ÉSTA CON FRECUENCIA PRESCINDE DE LA RIMA. PERO DEBES RESPÈTAR LA MEDIDA Y LA CADENCIA FINAL.

Así ocurre con los salmos, que son de rima libre, pero guardan forma poética.

No te conoce el toro, ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
García Lorca

11.- LA POESÍA ES UNA FORMA DE MÚSICA, O DE CANTO. Y SU BELLEZA ESTÁ EN LA ENTONACIÓN, EL COMPÁS, LA MEDIDA Y LA CADENCIA.

Caminante, sus tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
(Antonio Machado)
EJERCICIOS PRÁCTICOS
1.- Cada uno lee un texto, en voz alta, tratando de aplicar las reglas precedentes, o algunas de ellas. Después los demás evalúan su éxito o deficiencias.
2.- Declamación de una poesía por cada uno de los presentes.

B.- MODELOS DE COMPOSICIÓN POÉTICA

1.- EL PAREADO (Proverbios y refranes)
• A juventud ociosa, vejez trabajosa.
• Al hombre que camina no se le paran las moscas encima.
• Amigo en la adversidad, amigo de verdad.
• Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
• Antes son mis dientes que mis parientes.
.2.- EL TERCETO

Y cantaré mientras que altivo alumbre
El esplendente sol desde la cumbre
Del gran Barú hasta el inmenso llano;

Para decirle con orgullo al mundo
Que no en sus glorias mi esperanza fundo,
Que es mi gloria mayor ser chiricano.
(Santiago Anguizola (1898).

3.- EL CUARTETO
Era un país que tenía
Un puente venezolano,
Un cerro de porquería
Y un canal americano Una tarde el Presidente
Vio una yuca madurar;
Él era hombre inteligente
Y la quiso cosechar.
Mario J. de<Obaldía.

4.- EL SONETO

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras,
Qué interés se te sigue, Jesús mío,
Que a mis puertas, cubierto de rocío,
Pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
Pues no te abrí! ¡Que extraño desvarío,
Pues de mi ingratitud el hielo frío
Secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el alma me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
Verás con cuánto amor llamar porfía!»

¡Y cuántas, Hermosura Soberana,
«Mañana le abriremos, respondía,
Para lo mismo responder mañana!

No me mueve, mi Dios, para quererte
El cielo que me tienes prometido,
Ni me mueve el infierno tan temido
Para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme al verte
clavado en una cruz y escarnecido;
Muéveme ver tu cuerpo tan herido;
Muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, al fin, tu amor, y en tal manera
Que aunque no hubiera cielo, yo te amara.
Y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
Pues aunque lo que espero no esperara,
Lo mismo que te quiero te quisiera

(¿Autor?: ¿San Juan de la Cruz, santa Teresa, el P. Torres, capuchino, el P. Antonio Panes, franciscano, Sor Juana Inés de la Cruz?…

Plagios: A la manera de Sor Juana Inés de la Cruz
De parte de un amigo:
No me mueve, señor, para ensalzarte,
El puesto que me tienes ofrecido;
Ni me mueve el temor a un cruel despido
Para dejar de herirte y censurarte.

Tú me mueves, al verte en todas partes
Montado en bicicleta, decidido
A hacer alcohol de yuca, convencido
De que es la forma de inmortalizarte.

Muéveme tanto de ver cómo te esmeras
Que, aunque no fueras duro, me asustaras,
Y aunque no fueras jefe, te siguiera.

No me tienes que dar una cartera
Porque si lo que anhelo no anhelara,
Lo mismo que te aplaudo, te aplaudiera.
(Mario J. de Obaldía).

De parte de un adversario
No me mueve, señor, para hostigarte
La ruina a que nos tienes sometidos;
Ni el temor de saberme perseguido
Me quitará el placer de desinflarte.

Me mueve la sorpresa, al escucharte
Decir que de la yuca se ha extraído
Un petróleo que en sólo un escupido
Se lleva un Cadillac a cualquier parte.

Tal me saben tus sueños de quimera
Que, aunque no hubiera yuca, conspirara,
Y aunque no hubiera rifles, combatiera.

No tienes que decir lo que me espera
Porque, si lo que expreso no expresara,
Lo mismo que me viene, me viniera.

C.-ESTRUCTURA DE LA DÉCIMA

Vicente Martínez de Espinel (1551?-1624), poeta, novelista y músico español de Ronda, Andalucía, se reconoce como el que revivió el género en verso conocido como la Décima, verso de diez líneas y ocho sílabas, el cual también se conoce hoy en día como la espinela. A él también se le da crédito por haberle añadido la quinta orden de cuerdas a la guitarra, la cual en tiempos medievales constaba de sólo cuatro órdenes.*

1-Rima: Las diez líneas en la décima tradicional deben rimar de acuerdo con el siguiente patrón (usando la décima de Moralito a la izquierda como ejemplo):

…fogón A
…leña B
…pequeña B
…televisión A
…habitación A
…abogado C
…techado C
…paloma D
…loma D
…adinerado C

2- Conteo de Sílabas: El número de sílabas en cada línea o verso tienen que sumar a ocho (8) (son versos octosílabos)

Pero lo que se considera una sílaba y cómo se cuentan las mismas se determina de acuerdo con las siguientes reglas.

Cuando un verso o línea termina en palabra aguda (palabra con accento en la última sílaba) entonces al total de sílabas en ese verso se le suma 1 (Note como ejemplo la primera línea de la décima de Moralito)

Cuando el verso o línea termina en palabra esdrújula (palabra con accento en la antepenúltima sílaba), al total de sílabas en ese verso se le resta 1. Por ejemplo:

Cuando en el verso una palabra que termina con vocal es seguida por otra palabra que empieza con vocal, se forma una sinalefa (dos sílabas que se cuentan por una). Por ejemplo:

Cuando una vocal débil (i,u) está unida a una vocal fuerte (a,o,e) en una palabra y la fuerza de pronunciación recae sobre la vocal débil, se pone acento otográfico sobre la vocal débil. Esto crea lo que se conoce como hiato (se rompe la unión de esas vocales y se cuentan dos sílabas). Por ejemplo:

Oigan a Juan Morales Ramos, Moralito, cantar las estrofas (que se pueden leer debajo) de su décima "Allá en la Altura" (480 kb wav.) y siga las explicaciones de su estructura en la columna a la derecha.

Desde hace ya muchos años, en Panamá existe una forma en la que el hombre del campo, llámese campesino o agricultor o sencillamente interiorano, expresa sus sentimientos e inquietudes a través del verso cantado, de la poesía hecha canción y en la que enaltece el folklore de la patria que lo vio nacer.

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